Manuel Luis Barrera Alba: «Grupo Macho ha sido mi vida durante 48 años. Ahora es momento de dar el relevo»
Tras una trayectoria de 48 años de entrega, compromiso y pasión, Manuel Luis Barrera Alba cierra una etapa en Grupo Macho, la empresa que ha sido su hogar profesional durante casi cinco décadas. Su historia está ligada al crecimiento y consolidación de la empresa dentro de la industria del etiquetado, dejando una huella imborrable en cada paso del camino.
Los inicios: cómo empezó su historia en la empresa
Manuel comenzó su trayectoria en Grupo Macho en septiembre de 1976, y desde sus primeros días, comenzó a aprender cada detalle del proceso productivo, aprendiendo a manejar la maquinaria y a seleccionar los materiales adecuados para garantizar un etiquetado con resultados profesionales. Su curiosidad y entrega lo llevaron a conocer cada rincón de la fábrica, convirtiéndose en una pieza fundamental dentro del equipo.
En sus primeros años, tuvo que enfrentarse a la modernización de los sistemas de impresión con la adaptación a las nuevas tecnologías y a la creciente demanda del sector, pero Manuel siempre supo cómo adaptarse y estar a la altura.
Uno de los primeros retos de Manuel fue adaptarse a las nuevas tecnologías de impresión que iban surgiendo en el sector de la impresión. A lo largo de los años, participó activamente en la modernización de los procesos productivos y en la incorporación de nuevas técnicas de impresión que permitieron mejorar la calidad y eficiencia del etiquetado.
Su capacidad para afrontar los desafíos con determinación le permitió ganar la confianza de sus compañeros y supervisores, consolidando así su papel dentro de la empresa desde sus inicios.
Los momentos clave que marcaron su carrera
A lo largo de su trayectoria, Manuel ha sido parte de importantes transformaciones en la empresa. Participó activamente en la adaptación de nuevas tecnologías, asegurando que su integración en la compañía mejorara en la eficiencia y la calidad del etiquetado.
La apuesta por el futuro: la Suiza Gallus R-160
En un momento crítico, la empresa tenía dos opciones: continuar como imprenta tradicional o apostar por la innovación. La decisión fue clara. Se adquirió la primera máquina auto-adhesiva, la Suiza Gallus R-160, y gracias a la visión de Juan, actual consejero delegado, la empresa inició una nueva etapa de crecimiento.
Esta técnica autoadhesiva transformó la producción de etiquetas al mejorar su flexibilidad, durabilidad y facilidad de aplicación. De hecho, los exitosos resultados hicieron que se apostara por esta técnica para atender a diversos sectores, como el vinícola, el alimentario y el farmacéutico, donde la resistencia y la precisión del etiquetado son fundamentales.
Manuel fue testigo de este proceso y, bajo la guía de sus supervisores y compañeros más experimentados, contribuyó a que este sistema se afianzara en el departamento de producción.
Crecimiento y diversificación
Otro momento clave en su carrera fue la expansión de Grupo Macho a nuevos mercados y la diversificación de su oferta. Manuel, con su experiencia, ayudó a la empresa a dar pasos firmes hacia un futuro lleno de oportunidades. Su papel fue clave para adaptar los procesos de impresión a las necesidades de clientes cada vez más exigentes, garantizando que cada etiqueta reflejara la calidad y la innovación que caracteriza a la compañía.
Sin embargo, no solo se trataba de tecnología o procesos. Manuel siempre destacó por su dedicación y esfuerzo en cada tarea asignada. A lo largo de su trayectoria, asumió responsabilidades que contribuyeron al correcto funcionamiento del departamento de logística, asegurando que los procesos internos se desarrollaran de manera eficiente y efectiva.
La evolución de Grupo Macho no solo significó la adopción de nuevas tecnologías, sino también un cambio en la forma en que la empresa entendía el mercado. Manuel fue parte de ese proceso de transformación, en el que la empresa pasó de ser una imprenta tradicional a convertirse en un referente en el sector de la impresión de etiquetas. Su esfuerzo y compromiso fueron esenciales para garantizar que cada paso hacia el futuro estuviera respaldado por la experiencia y el conocimiento acumulado a lo largo de los años.
La importancia del equipo y la evolución de la empresa
Para Manuel, el equipo humano siempre ha sido un pilar fundamental en el desarrollo de la empresa. Su esfuerzo por transmitir conocimientos, capacitar a nuevos talentos y fortalecer el compromiso del equipo permitió que la empresa evolucionara sin perder su esencia. Con esto, ayudó a reforzar la construcción de un entorno colaborativo en el que cada trabajador pudo desarrollar su potencial y contribuir al crecimiento empresarial.
Así, el crecimiento de la compañía no solo se ha visto reflejado en la innovación y en la ampliación de su capacidad productiva, sino también en la profesionalización de su equipo. Manuel siempre ha tenido claro que una empresa no solo avanza por su tecnología, sino por las personas que la conforman. Gracias a esa visión, la empresa ha logrado mantener un equilibrio entre tradición e innovación, asegurando que cada trabajador se sienta parte fundamental de su progreso.
El relevo generacional: el futuro de la empresa
Tras casi 50 años de trayectoria, Manuel Luis Barrera Alba se despide de su etapa profesional con la satisfacción de haber sido parte del crecimiento de la compañía.
Como él mismo expresa: “Es lógico que te vengan a la mente sueños, momentos que has compartido durante 48 años, pero ahora empieza otra etapa… Ahora ha tocado darles el relevo a mis hijos”.
Para Manuel, ver la continuidad de la empresa en manos de la nueva generación es una gran satisfacción. De hecho, Juan, actual consejero delegado, ha sabido mantener la esencia de la compañía y proyectarla hacia el futuro. Su liderazgo asegura que Grupo Macho siga innovando y fortaleciendo su presencia en el sector.
Para concluir, Grupo Macho despide a Manuel con un profundo agradecimiento por sus años de dedicación. Es difícil imaginar el día a día sin su presencia, pero su legado seguirá vivo en cada etiqueta producida. Manuel inicia una nueva etapa, una merecida jubilación en la que podrá disfrutar del tiempo que tanto se ha ganado.
Tus compañeros, amigos y toda la familia de la empresa te deseamos lo mejor en esta nueva aventura.
¡Gracias, Manuel, por haber sido parte de esta gran familia!

